
Cuando me enteré , en el año de la pandemia, lo que los trabajadores de esta residencia estaban haciendo para que no se contagiaran los residentes, me pareció algo tan maravilloso y emocionante, que me dije a mi misma que cuando esto pasara ojala pudiera ir allí a poner mi granito de arena en este ambiente extraordinario y aportar algo al sitio, por fin, mi deseo se vio cumplido este pasado mes de abril y tuve la oportunidad de hacer un taller para mostrar la elaboración de jabón blanco de aceite de oliva. A él acudieron un buen número de residentes y trabajadores del lugar interesados en el tema y varios de ell@s se animaron a colaborar batiendo la pasta de jabón a mano, con cuchara de palo, a la antigua usanza. Alli pude sentir de cerca el ambiente tan especial que tienen en el sitio.
Pasado un mes, en mayo, el jabón ya estaba maduro y listo para usar .
Muchas gracias a tod@s,
